Mandala



Mandala, es un término sanscrito que significa "círculo-rueda-totalidad", una estructura centralizada de forma ordenada y armónica, que nos recuerda de manera simbólica, nuestra estructura interna y el movimiento de la vida.
Para el budismo son representaciones del macrocosmo y microcosmo, del universo espiritual,  utilizadas para la contemplación y la meditación. 
Carl Jung, Psicoanalista  suizo, observó en un viaje a la India, cómo la gente pintaba estas imágenes tradicionales en las paredes de sus casas o templos para mantenerse en conexión con los poderes espirituales o mantener alejadas las fuerzas malignas. Jung dibujó y más tarde los utilizó  con sus pacientes, experimentando el poder reequilibrante de esta actividad.

Veo con claridad la conexión entre la idea gestáltica, de la  tendencia que tenemos los seres humanos de completar nuestra existencia, con este "símbolo universal que expresa la intuición de una totalidad ordenada".

Hace algunos años empecé a pintar mandalas por casualidad, con los cuadernos de Marie Pré, dándome cuenta de la tranquilidad y energía que experimentaba después de pintarlos. Así comencé a interesarme por la parte terapéutica.

Con el simple coloreado de un mandala, podemos experimentar la escucha interna y retornar a ese lugar interior que nos pertenece a todos, devolviéndonos la confianza y la tranquilidad.
El silencio y la concentración unida a la fuerza creativa, lo convierte en un momento de meditación activa, reunificando todo nuestro ser.

Los utilizo como herramienta terapéutica en momentos de ansiedad, decisiones, y para   ordenar sentimientos.