Temas de siempre, "Mis apoyos"


Mientras preparo el próximo encuentro de “Expresión corporal y Meditación”, orientado al cambio que nos ofrece el otoño, he querido (después de mucho tiempo sin hacerlo) volver a escribir con el objetivo de compartir lo que supone para mi esta época del año.


De las cinco transiciones estacionales, la de Verano- Otoño es la que más disfruto. Ya que la vivo con la energía renovada con la que regreso de vacaciones. De manera sutil paso al cambio de luz y temperatura y casi sin percibirlo me voy recogiendoEs un período que vivo como una oportunidad  de renovación,  de cambio, acompañado de  la luz y  los colores del otoño que propician este proceso de calma. Son momentos íntimos que me ayudan a asentar las raíces, antes demasiado pequeñas y débiles, y  a confiar cada vez más en mis apoyos. 

 ¿Pero en que me apoyo? ¿donde me sostengo ? la importancia de revisar mis apoyos, sobretodo en momentos de cambio, es fundamental  para poder ver con claridad cuales me impiden y cuales me potencian para vivir la vida que quiero vivir. 
Examino En que me apoyo y exploro, Si me apoyo en una idea ilusoria, en un pensamiento,  en una creencia, (estas suelen impedir muchos cambios), en las personas adecuadas, en el miedo, en la pasión, en la confianza que me tengo, también  reviso mis apoyos físicos, si me limitan  o no, si me apoyo en algo más grande que yo, en el amor... Y así voy mirando, sintiendo. Sé por experiencias que tanto los apoyos psíquicosfísicos, emocionales y espirituales trabajan a la par y que el equilibrio es esencial para permitir el avance.

Hay apoyos que aunque sea consciente de que los quiero cambiar, están muy arraigados, pero saberlo me da la oportunidad de mantenerlos a raya, y dar paso a otros que favorezcan mi camino. Poco a poco se van asentados aquellos que me dirigen a un lugar más auténtico.
Quiero terminar compartiendo dos preguntas que una vez nos lanzó un terapeuta en un taller de corporal, y que me sorprendieron, sobretodo porque hasta ese momento no me di cuenta de cual estaba siendo mi mayor apoyo y el impedimento que eso suponía. 

 ¿Qué te da seguridad? ¿Qué crees que si te falta no te sostienes?
Después de reflexionar y escuchar las respuesta de mis compañeros, todas distintas, cada uno con la suya, el terapeuta finalizo con un:


 “Todo aquello que puedo perder, no Soy



2 comentarios:

  1. Muy interesante la reflexión. Y desde luego, se necesita valor y honestidad con uno mismo para indagar en las respuestas que uno puede hallar si profundiza en estas preguntas que acompañan a esta reflexión. Es una invitación desafiante para aquel que realmente quiera avanzar un paso más, tal y como ya desde antiguo nos invitaba esa sabia máxima: "conócete a ti mismo"
    Mónica

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    1. Gracias Mónica por tu comentario. Tienes razón, es un gran valor dar esos pasos que nos llevan a avanzar un poco más. El autoconocimiento es lo único que nos lleva a nuestra Verdad y a la vez a la de todos.
      Aquí estamos caminando en esa dirección, y me encanta haberme cruzado contigo. Beso :))

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