Temas de siempre "Amar sin locura"



Mi hermana es una gran tejedora. A partir de hilos sueltos es capaz de crear hermosas prendas. Son horas de imaginación y paciencia que va hilando como una araña afanosa tejiendo su tela de araña. Los colores se entremezclan y el resultado; la exposición visual de una atención interna donde no hay vulnerabilidad. Una creación que viene dada por la belleza de su interior. Mientras así sea, no hay peligro.

Primer contacto con la Vida. Lo Esencial

En el vientre de mamá. Desde ese lugar protegido se perciben las sensaciones y los sonidos amortiguados del exterior. La atención es plena, no hay distracciones. No hay peligro.

A lo largo de mi experiencia vital y de compartir otras, concluyo que somos seres que amamos incondicionalmente desde lo más profundo. Cómo seres creados en el amor, no sólo nacemos siendo amor, sino que nos exponemos a la vida con un único objetivo; Amar y ser amados.
La cuestión es cómo vivimos el amor y lo que eso significa a lo largo de nuestras vidas. Porque amar no es suficiente, si queremos vivirlo, habrá que poner atención y cordura, y eso dependerá de saber hilar las fibras que nos han tocado para vivir.

Segundo contacto con la Vida. El mundo

Mamá y papá. Respirar aire y estar preparado para adquirir la autonomía 
orgánica, a la vez que la dependencia externa se hace evidente. Sabemos lo que

necesitamos y lo pedimos, nos sentimos seguros de que así será, ¿Por qué no? La atención es plena.

Tercer contacto con la Vida. Protección

Experimentar la vulnerabilidad. Las carencias del pasado se manifiestan en el presente. En la incomprensión hay intención de protegerse. La creatividad construye un personaje que nos defiende del temor por tener que vivir en este mundo. Amamos de manera inconsciente y como consecuencia nos apropiamos de algo que no nos pertenece. El contacto con la Vida deja de fluir. La Atención desaparece proporcionalmente a la pérdida de la autenticidad.

Mi hermana comenzó a tejer siendo todavía estudiante, creando bufandas y jerséis. Me gustaba verla y le pedí que me enseñara. Se empezaba con una aguja y con la otra mano se tejía la primera hilera de puntos, después se continuaba con las dos agujas. 
Recuerdo que cada vez que hacía un punto y veía como se iba formando la primera hilera estaba impaciente por hacer mínimo cuatro, para sentir y ver el progreso. Mi falta de paciencia y perseverancia empezaban a despuntar. Si los resultados esperados tardaban demasiado, no dudaba de cambiar de idea repentinamente, pero es que incluso cuando los obtenía, la frustración era mayor pues no solían ser los que había imaginado. 
Por supuesto tejer, aunque me distraía y me calmaba la ansiedad que sentía, no se impuso como parte de mi vida, y como muchas otras cosas que requerían paciencia y perseverancia, lo abandoné.
Comenzó un camino de búsqueda por saber qué hacer, que colmara mi insatisfacción y que tuviese sentido para vivir. Fue un período de mi vida, en que la búsqueda iba acompañada por un miedo incomprensible a vivir y una necesidad enorme de ser reconocida.
A veces me he preguntado si de los miedos profundos e inconscientes, nacen nuestras profesiones, y que cuando se vuelven consciente tenemos la oportunidad de transformarlos en oportunidades que dan paso a las verdaderas vocaciones, que a veces coinciden. ¿O es a partir de un amor profundo e inconsciente?

Cuarto contacto con la Vida. Punto ciego

Amar no es suficiente, hay que hacerlo con locura. Pero no es la locura con la que viene un niño al mundo sin miedo, con ganas de probar y arriesgar. Es la falta de cordura por el temor a no encontrarlo. Simplemente no se hila.

Siempre soñé en formar una familia, en enamorarme, casarme y tener hijos. Sabía que los cuidaría y los amaría con locura, había una necesidad por hacerlo. Mi deseo se cumplió y tanto a mi marido y sobre todo a mis hijos los he amado locamente. Eso no impidió que mi insatisfacción fuera creciendo y con ella la tristeza y el miedo a perderles, era un punto ciego en el camino, incomprensible para mi consciencia.  Los “amaba demasiado” y eso no sólo me impedía verlos al completo, sino que me refugiaba en protegerlos.                                                

Más tarde comprendí que ese amor ciego, era extensible de manera más secreta, con los que corrían por mi sangre, sobre todo por los de atrás, empezando por papá y mamá, y ya de manera ciega absoluta, por todos los que antes estuvieron y han hecho que yo esté aquí. Un amor que me nublaba la Vida.

Quinto contacto con la Vida. (Opcional) Amar sin locura

La Vida es un ser vivo que extiende sus brazos y espera paciente. La atención es plena.

Tejer, tejer y tejer. Durante varios años mi hermana no paró de tejer, crear bonitas prendas que después vendía, aún sigue tejiendo, ese ha sido su espacio, nunca le he preguntado qué piensa cuando teje, donde se va su mente, estoy segura que a ese lugar donde no hay vulnerabilidad y se ama con cordura.

Hace poco vi un documental sobre, que nos hacía felices a los seres humanos. Después de una hora de visitar diferentes países y personas que vivían en condiciones distintas, sin importar sexo o edad, la conclusión era para todos la misma: el contacto con los demás, las buenas relaciones, las que se tejen con paciencia y perseverancia, empezando por los más cercanos. 
Y así la vida, como un gran telar vamos uniendo hilos y deshaciendo otros, unos combinan mejor que otros, creando tramas que unen, y cada uno tejiendo a su manera sus formas.
Reconozco que, gracias a hilar demasiado rápido sin acabar una pieza al completo, produciéndome insatisfacción, frustración y miedo, decidí buscar la causa de mi malestar y ponerme en marcha. Fue entonces cuando me desvié por el camino que me llevó a descubrir el mundo desconocido de quién era. El lugar donde atisbaba que la vida era fluida y no tenía que ver con el cansancio y la falta de energía que me arrastraba y me echaba para atrás, buscando con locura amar y ser amada.
Muchas cosas he descubierto, gracias a mi familia, amigos y personas que me guiaron y acompañaron, y ahí continúo, en el camino donde se ama sin locura, donde no necesito imperiosamente ser amada, donde amar Es y no hay que hacer nada. 
Ahora pongo atención a no perder la cordura. Hilando con Atención, y poder crear buenos entramados, que junto a otros podamos sostener el mundo.


Miro a la vida y le digo, “Espera, todavía tengo que hacer algo”. Le doy la espalda y observo a los míos, a los que están detrás. 
En primer lugar, mis padres, atrás los cuatro abuelos y tras estos los ocho bisabuelos y así en triangulo invertido hasta el infinito. 
Me admiro de verlos, bajo la cabeza y les digo “Gracias, soy una más y estoy orgullosa de pertenecer. Tomo de vosotros todas las tramas que habéis creado y sobretodo los hilos que me ofrecéis y que quedan por hilar, son los míos, los aprovecharé para hacer mi tejido que también ofreceré a los que vienen delante, será una cordura hecha con Amor. Ahora continuo con mi Vida”.
Me doy media vuelta sintiendo las vidas de atrás que me empujan suavemente hacia los brazos de la Vida, que espera paciente y le digo “Ahora Si”. Camino hacia delante con mis hilos en las manos.


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